12 de febrero de 2010

uso casi libre de los signos de puntuación




sentada sobre una alfombra rodeada de papeles el humo saliendo lento de sus pulmones decide que la hija debe morir sin muerte no hay aprendizaje piensa pero no sabe cómo y el dilema durará hasta el mediodía cuando al pasar por la cocina rumbo al patio vea sobre la mesa el diario en realidad al gato descansando sobre el diario su ojo entreabierto y la intuición como un dolor algo que predice el futuro y se resuelve saltando a la silla luego al suelo no sabrá que ella solo ha tomado entre sus manos el conjunto de hojas para acercarlo a su rostro que exhibe gracias al ángulo preciso en el que la luz le llega desde el ventanal relieves pliegues que los años vienen depositando en silencio como advertencias está lo visible y lo posible de imaginar si ella quisiera y ha querido bastante el cigarrillo en su mano derecha oscila junto a las hojas una vibración de mecanismo fuera de punto el aire huele a café y encierro cuando suena el timbre y ahora sí tiene la muerte para la hija del protagonista lo vio clarito en el diario que dejó caer sobre la mesa con fastidio para atender cuánta inspiración ha dado a los artistas piensa el humo del cigarrillo la sigue hasta la puerta que abre sin dudar desde el punto de vista de quien llama ella queda a contraluz y detrás suyo el ventanal con el gato sentado sobre el vano mirando desde afuera resplandece el blanco de su figura inmóvil husmeando atento hasta que le llega el estampido y corre hecho un fantasma por túneles verdes casi irreales un exceso visual en segundo plano para su pánico un par de teros en el jardín vecino lo ven llegar desde la rama de un limonero la distancia prudente ante semejante alboroto la escala previa al vuelo que ellos no saben es dirección sur



5 de febrero de 2010

Los zapatos no hablan












Entra a la zapatería y pienso es que es una vendedora o alguien que busca la embajada que está en la esquina. Las mujeres que compran acá nunca bajan de los 50. La silueta que se aproxima a contraluz indica no solo que es joven sino que tiene, como diría madre, un físico bárbaro. Me describe lo de la vidriera que le interesa, una sandalia taco chino.
Es realmente linda, se parece a la Bruni y me quedo mirando la sandalia, salto a sus pies -usa plataforma!- luego a su carita expectante: estoy embobado. Pero tiene que ser con otro taco dice, habrá? Le pregunto qué numero y treinta y seis pienso es fantástico, pie chico, tiene que haber. Qué taco necesitás le digo amable, como si tuviera gran variedad.

Uno que sea tipo plataforma, como esos de ahí.. Al señalar hace algo con la mano que no entiendo y me encanta. En el anular habita un anillito fino de plata, trama entrelazada perdida en esa mano pájaro. El zapato que apuntó es un saldo, unos setentosos gamuza de generosa plataforma. Digo que voy a fijarme pero es mentira, sé que no hay. Hurgo en el fondo contrariado, tiene que ser esa plataforma le pregunto. No me contesta. Vuelvo y la veo sentada en uno de los sillones, mirando el setentoso con ojo clínico. Es que tengo una pierna más corta que la otra, ves? necesito suplementarlos. Sí, había que ponerse a mirar con detenimiento, a veces uno no ve lo que no busca. Digo que no tengo y sonríe por primera vez. No importa, me pasa en todos lados, a los otros tacos se les nota más si les agrego. Y se fue, dejó un celular por si me llegaba algo.
En los días siguientes repaso el episodio y me quedo siempre en el mismo punto: esa sonrisa imposible de abarcar.




31 de enero de 2010

Esta fiel oscuridad!

Así es así es. Negro pero con la mirada puesta en lo verde. Decidí para este año repasar mis conocimientos sobre botánica. Hace unos años tuve una etapa de plantero loco que compraba todo lo que veía en las revistas. Cuando se me pasó la euforia de reproducir ejemplares (que ya no había donde meter) comprar especies exóticas (que se morían si se las miraba fijo) y teniendo la sospecha de estar medio esclavizado con mi jardín, largué todo. Dije: planta que resiste, vive. Y así quedó mi jardín, como suelen decirle los entendidos, de bajo mantenimiento.
Tal como anuncié, habrá fotos. Cuando aprenda a sacarlas, sobre todo. Todavía no puedo incorporar el concepto "rollo infinito" de la digital, y le ando pichuleando a sacar. Pero aquí dejo unas postales.

Atardeciendo en La Toma, Mina Clavero














Un paseo por Nono














Para después quedarme en El Durazno














que, como verán, estaba lleno de gente..















Bueno, y estos son mis primeros pininos en la fotografía. Les debo las en sunga para una próxima. Espero que disfruten de los paisajes ( haciéndoles click se amplían) y los que todavía no salen de vacaciones y les falta, metánse ahí.

8 de enero de 2010

Promesas

La verdad, no me quiero poner pesado, pero me pegó el bajón post cataclismo. Y no puedo agarrar la de seis cuerdas, no puedo leer, no me puedo sentar en la compu. Parece que quise dejar el mundo y sus cosas hasta que mi cabeza vuelva a ser la misma.

Pero no es la misma, no soy el mismo y no es grave porque creo que uno siempre va modificándose, solo que no lo registra. La percepción se desdibuja en la reiteración. Como mi gata Ratita, por ejemplo. No percibía su crecimiento hasta que alguien vino a visitarme y me lo observó.

Pero prometo ser el Adriano del blog. Este era de cine, música, poesía y escritura. Intentaré que siga siéndolo y le voy a agregar una de yapa. Fotos. Gracias a LCL tengo una bonita camera y en breve subiré alguna fotola. Dos, no hagas escándalo que no serán fotos mías en sunga, aunque habrá, sí, por qué no. También seguiré practicando la escritura, si es es que me vuelve la inspirasaum. Por ahora, mini vacaciones en las sierras. De bajo presupuesto y meta definida: descansar. Un poema de una chica que vivió en Córdoba, y espero no haya dejado de escribir.




cerca de barrio general paz

a esta hora de la madrugada
un perro camina al lado de otro perro
sus patas
trazan tréboles de cinco hojas
sobre la vereda
son celestes las bolsas
que deshacen bajo los hocicos
detrás, una fábrica desmantelada oscila
en la humedad recién disipada
su gris fundido con el gris de la noche
titila al verde rojo amarillo
del semáforo

el taxi centellea sobre el pavimento
su chofer
se sabe dueño de un imperio
se acomoda en la butaca
enciende el contador:“a dean funes 31 de enero 1997”
(a eso no se sabe quién lo pide)

Eloísa Oliva.

4 de diciembre de 2009

decir algo simple

Gracias! Gracias! Estoy muy emocionado con mi cumpleaños virtual! Oh ustedes no saben cuánto me alegran la vida con estas cosas, me gustaría poder contestarle a cada uno, pero sigo con poco tiempo para bloggear como corresponde. Les cuento cortito cómo fueron los festejos.


Primero los regalos. El sanatorio decidió regalarme en el mismísimo día de mi cumple el traspaso de madre desde terapia a la sala general. Un regalo con sorpresa porque resultó que en la habitación que le asignaron moraba una pobre mujer con problemas intestinales severos, que requería constantes cambios de pañales. Así que con la Cahen D'anvers trucha huíamos a refugiarnos a un pasillo con ventanal que había en el piso, yo le llevaba el soporte del suero y le contaba cosas de la zapatería para distraerla, no era recomendable que a madre le diera por vomitar. Ella me regaló, como pudo pobre, su cariño y su congoja por no poder hacerme una torta, lamentaba que yo tuviera que estar allí, en ese sanatorio que era lejos, peor que la clínica del Dr Cureta. (y no es el Pami, se llama Julio Corso, hasta parece chiste)

Hubo actividades recreativas también. Luego de plantar un reclamo para que la saquen de esa habitación infernal, tuve que salir a buscar unas vendas ortopédicas en alguna farmacia 24hs, ya que era tarde y nadie me había avisado que madre debía usarlas. Al llegar jadeante con el trofeo, una enfermera me informa que estamos necesitando toallas porque se imponia un baño, claro, cuánto hace que no se baña esta mujer?... pero ayayay ahorita mismo tengo que cruzarme todita la ciudad, pana?


11:30: vuelvo agotado a casa recordando cumpleaños anteriores y sus distintos festejos. Y me acordé de ustedes! así que me propuse celebrar con mis amigos virtuales. Como no tenía a nadie a mano para sumarlo a esa hora, compré unos de miga, una cerveza, y encaré para casa. Llego y veo luz en la pieza de Carca (de Carcamán, el marido gagá de madre que no es mi padre) que como siempre, está mirando tele en la cama. Entro y le anuncio con firmeza que es mi cumpleaños y lo invito a festejarlo. Carca medio que no reacciona, pero cuando empleo las palabras mágicas sánguches y cerveza, allí, en la penumbra, apenas iluminado por el tele, su rostro se convierte en el de un Gremlin en pepa. Mientras ponía la mesa pensaba si él recordaría que, meses atrás, habíamos festejado el suyo de esta manera. Pero no le pregunto, me imagino que una vida sin recuerdos puede llegar a ser -en cierto punto- algo más que llevadero

Y ahí brindé con ustedes, amigos, seguidores seguidos, vecinos, compinches, (el término es genérico, porque la mayoría son mujeres!) el cumple número 45 no sé si tuvo el clima de mis anteriores, donde siempre andaba en los detalles de la organización (la invitación con tiempo, qué tipo de fiesta, la comida, la música), pero si hay algo seguro es que no se me va a olvidar así nomás. Besos, abrazos, y por supuesto, lágrimas...se me vienen los 50!


Sigo en Rosario, pero si la evolución de madre sigue siendo buena (ya está en casa de una amiga!) en breve vuelvo a mi vida, y a poder venir más seguido. Hasta pronto!

20 de noviembre de 2009

Cómo disipar la furia en circunstancias adversas

Cuando le decían que era parecida a Mónica Cahen D'anvers ella cambiaba su expresión, la que tuviera en ese momento. Y lo negaba morosa, que ya se lo habían dicho pero no le parecía.

Al entrar la veo sentada en un camastro que parece una nave espacial, pantallas, luces, visores. Está flaca y demacrada, lo primero que pienso es que realmente se parece a Mónica. En este caso es D'anvers reloaded, tiene mangueras y cables por todos lados: cuello, brazos, manos, dedos. Está furiosa. Dice que el sanatorio es un desastre, que todas las enfermeras son unas gordas maleducadas. Ni siquiera me saludó, pero estoy embobado con verla viva siendo que hace unas horas era un alma a la que dios buscaba en su lista y no encontró. Repaso con la vista el resto de la sala. Es verdad, son todas gordas y con cara de a mí no me pregunte. Le digo que se ponga contenta, que es increíble que esté así de bien después de que le pusieran cuatro by pass. Cómo cuatro! No eran dos? me pregunta indignada como si tuviera que pagar la diferencia. La anestesia me la dejó así chinchuda? Intento serenarla explicándole que mejor todos juntitos y no de a dos, y que la evolución es muy buena, que pronto va a salir de ahí. Pero nada. Entonces le toco la cara, le digo que así como está, se parece muchísimo a la Cahen D'anvers. Una enfermera muy delgada y alta irrumpe para avisar secamente que terminó el horario de visita.
Ahí tenés una flaca- digo socarrón
Sí, pero igual de asquerosa- balbucea como nena mientras me agarra una mano

Ya sabrán que esto recién empieza, pero quizás no sepan que el 24 cumplo mis 45 acá, solito o con algún amigo. A la noche levanten una copa que voy a pensar en uds. y en mi regreso, cuando sea.

5 de noviembre de 2009

Bones

La había apodado "huesos". O sea, cuando la conocí sus huesos no estaban muy a la vista, teníamos unos ventipico y ambos estábamos en o con pareja. Nuestra primera aventura fue la noche de fin de año. Quisimos festejar en la Florida, el balneario único acá en Rosario. Ahora también se puede ir a las islas, dicen que está bárbaro, pero claro, para mí no hay marcha atrás hacia ríos turbios. Decía, la patota esa noche era ella, su novio, mi hermano, un amigo y yo. Nos tomamos un ácido (ooohh! perdón!! años de juventú loca, juro que no sabía, juro que no sabía jaja) y nos subimos a un bondi. No hacemos tres cuadras y me parece que un tipo me está mirando feo, creo que es policía, y yo llevaba eeeh.. unas sustacias.. (eeehh pero qué desastre este pibe!). Me empiezo a ir hacia el fondo y, CON EL COCHE EN MOVIMIENTO, me arrojo a la calle y después de un trastabilleo, entro a correr. Como dos cuadras corrí, hasta que en un rapto de lucidez me doy cuenta del peliculón que acabo de hacerme. Y vuelvo, agitado y desconcertado hacia el punto de partida. Antes de llegar me encuentro con Huesos. Se habían bajado una cuadra después, organizaron un rastreo por grupos y justo me topo con ella, solita, que me reprochaba lo que había hecho, riéndose, haciéndose la que me reta. Y se salva del beso porque aparece mi hermano y ella se asusta. No pasó nada aquella vez. Su novio, que no había tomado, era el que nos cuidaba y la verdad era un pelotudo bárbaro, pero no dio ni un pequeño espacio para que lo tordeara.
Años después cuando mi hermano se recibe de psicólogo nos cruzamos de nuevo. Yo solo y ella otra vez con novio. Ahora ya directamente hablamos de lo que haríamos si el novio no estuviera. Pero está y no se come los mocos, se van al toque.
Hace unos 3 años me la volví a encontrar, en un asado. Totalmente flaca. Habían pasado años y los diez que le llevo ahora se notaban. Parecía más grande que yo. Huesos. Se había casado y separado, tenía una nena. La noche del asado nos fuimos derecho al lecho. Bien. Espacio en blanco. Cuando reaccioné o quise emitir un juicio, el más cercano, sin indagar mucho, era que Huesos debió haberse visto -no sé en qué momento- el 90% del cine porno que existía hasta ese momento, y que le agregó todos los programas de la Rampolla (si es que ya andaba) y en las esperas y tiempos libres había devorado millones de páginas de literatura chancha, y que claro, había estado dándole duro y parejo. Sigue en el prósimooooo.


Apéndice necesario. Alguien puede preguntar qué hace mi hermano en estos días que ando con todo estos trámites. Bueno, en mayo próximo hará 2 años que ya no está, es parte de la caída del estado de salud de madre. Ya que estamos, ella está de alta provisoria en casa de una amiga, es para que se despeje de 40 días de hospital, antes de la cirujía. Está feliz, estoy feliz, cómo explicarlo.

31 de octubre de 2009

Se me empañó el visor

Sí, se me enllenaron las bolitas de los ojos con sustancia acuosa salina. Nunca imaginé esta hinchada que tengo acá, el aguante virtual no tiene precio pero empuja una palabra simple: Gracias. A todos los que escribieron, asiduos y no tanto, aquí y por mail. Gracias.
La verdad, no es solo una cuestión de tiempo sino también de ánimo aparecer acá. No me cabe venir a mostrar mi confusión en público, hacer una telenovela. Hasta he notado que mi ojo curioso y observador no ve, no registra nada, estoy así como en estado de alerta, con los sistemas puestos en automático.
Hoy les escribo desde Córdoba, porque pude escaparme (a ordenar un poco mi negocio acá), saben que ya hace más de un mes que dejé mi vida habitual. Pongámosle onda, cuento corto a grandes rasgos:
L'enfer: Madre sigue internada y va derecho al by pass (2, en este caso) la operación es el 18 de noviembre, el pronóstico ni bueno ni malo. Ella está bien, aunque se le cayeron unos anaqueles cuando pasó de sten a by pass sin, valga la paradoja, anestesia. Como dice la Secre (cómo la quiero Lali!!) andando el carro se acomodan los melones, y ahora asumió que hay un riesgo pero también que estamos rodeados de gente con by pass. A lo de su marido lo estoy manejando con celeridad y cautela, el viejo me saca pero sé que no es adrede, me ocupo de él con paciencia china. El miércoles fue su cumple y se lo festejé con cerveza y unos migores.
Rosario: yo viví hasta los 25 ahí y es muy raro volver a estar todos los días tratando con ellos, vieron que buenas o malas, las personas tienen características propias en cada lugar. Me junto con algunos compañeros del secundario que tratan de ondearme, y ejem.. estoy viendo a una ex que .. bueno, y qué quieren?? estoy solito!
Zapatos: Si les despierta ternura o gracia imaginarme atendiendo la zapatería, les cuento que soy un casi experto vendedor, no son los pies lo único que uno debe observar, las señoras vienen con otras demandas (Dos, ya estoy leyendo tu comentario chancho para este segmento). El tema es que madre tenía medio venido a menos el negocio, poco stock y poca onda la vidriera, el local, etc. Ya pedí presupuesto para decorarla y ambientarla, como no puedo mandar "Mon Petit, calzado para viejas" debo apelar a lo clásico de este calzado, ya veremos
Yo: cómo estoy? Bien, empecé a nadar en una pileta en Rosario y me hace bien. Camino muchísimo y llegaba muy cansado y estresado, con la pile mejoré. A veces estoy para atrás pero voy con la mejor a ver a madre y le llevo yogures, o algún sanguchito de contrabando y nos escapamos por los pasillos para que se distraiga. Cuando anda el fantasma de la muerte cerca, me crece una coraza, no sé como explicarlo pero me hago insensible porque el momento lo requiere, no porque no sienta.
Y ahora voy a visitarlos, aunque sea unas pocas palabritas, mis queridos vecinitos. Los quiero muuuucho muuuucho, y trataré de volver más seguido, prometo. Gracias no alcanza.

10 de octubre de 2009

Mis días en Rosario

Antes que nada muchas pero muchas gracias por los aguantes virtuales. No saben cómo extraño venir acá. Les hago una ajustada síntesis de las cosas:
Tal como dije estoy desde hace unas semanas en Rosario, cuidando de madre. Ella está bien ahora, sigue internada, ya en una sala común. Estamos esperando la llegada de un sten, que es un cilindro minúsculo que se coloca en las arterias cuando están tapadas (hablamos de las que están en el corazón). Se hace vía catéter, madre tiene obstruída la principal. La verdadera cagada es que estando totalmente obstruida hay posibilidades de no poder poner el sten. En ese caso habría que operar, un by-pass, un quilombo. Ella está animada, ahora nos reimos un poco y hasta peleamos, se embola de estar encerrada ahí adentro, es el Pami, qué puedo decirles que no imaginen.
Lo delicado ahora es otra cosa. Cuando salgo del hospital no puede volver a su casa (vive en la mismísima loma del orto) porque ya no podrá manejar, y hay escaleras, así que busco deptos cerca de su zapatería. El otro punto delicado es su marido (que no es mi padre, madre es viuda) que está bastante gagá pero resistente a que lo meta en un geríatrico. Madre ya no va a poder ocuparse de él (les aseguro que es estresante, en estos 15 días estuve a punto de asesinarlo varias veces). De hecho, fue un pico de stress lo que le hizo saltar los síntomas cardíacos. Soy la única persona que puede ocuparse de estas cosas, nuestra familia es pequeña, ella y yo, hay parientes lejanos que mejor ni salir a buscarlos.
Con este panorama vivo mis días en Rosario, la ciudad que me vio crecer hasta los ventipico. Ahora me siento como cautivo, sin poder hacer mi vida normal (por suerte en mi negocio me cubren). Vivo a mil, me levanto tempranísimo para ir al hospital, luego a la zapatería (vendo zapatos! calzado femenino!) y en el medio voy buscando deptos, luego más hospital, más zapatería, un poco de cuidado de anciano y caigo rendido en la cama.
Me entregaron un okm el mismo día que la internan a madre así que ahí lo tengo guardado, soñando de a ratos con un viaje. Mientras tanto ando en un Gol que tiene ella yme llenan de boletas, acá está lleno de cámaras multadoras y donde lo deje siempre lo encuentro con un papelito verde notificador.
Amigos, me encantaría tener un rato más para recorrer los blogs, dejar saludos, contestar lo que me escriben y todo eso, pero no es posible ahora, todavía estoy alterado, no me organizo. Cuando dejo de correr y puedo pensar en mi vida antes, me acuerdo de uds, que son parte de ella, y quisiera ver las fotos que suben, las cosas que cuentan, todo eso a lo que estaba habituado. El finde es largo y quizás pueda venir a ponerme al día. Por ahora les mando un besotononón enorme y abrazos, muchos abrazos. Como diría Lady B: quiérolos.

2 de octubre de 2009

Cortísimo

Estoy en Rosario desde hace diez días. Madre está en terapia intensiva. Calma. Calma. Está bien, no hay de que alarmarse, lo menos que querría es preocupar a nadie. Pero tengo que quedarme a cuidar su negocio, su marido, sus cosas y trámites médicos. Y esperar que salga. Le hacen estudios por lo que ha sido una angina de pecho, se vienen parvas de estudios y análisis. En fin . Los quiero y los extraño, por desgracia no tengo tiempo de sentarme en un cyber, encima acá no hay muchos.