24 de marzo de 2010
Tarea para mis visitantes
(la frase del mes: qué tiene que ver el culo con la mejoría?)
17 de marzo de 2010
Nado sincronizado
Hoy fui pensando que si mi economía sigue así, voy a tener que meter una docena de extranjeros en casa, rematar lo que no use y hacer pastelitos para vender a los vecinos. Volví cantando optimista, y a la mierda todo, y de algún lado saldrá, y es una crisis pasajera, y blah blah blah.
2 de marzo de 2010
Elegía
Morir serenamente como nunca he vivido
y ver pasar los coches como en una pantalla
y las canciones lentas de Nat King Cole
un saxofón un piano los atardeceres en las terrazas bajo los
parasoles
esta vida que nunca llegué a interpretar
el viento en los pasillos las ventanas abiertas todo es blanco
como en una clínica
todo disuelto como una cápsula de cianuro en la oscuridad
Se proyectan diapositivas con mi historia
entre el pesado olor del cloroformo
Bajo la niebla del quirófano extrañas aves de colores anidan
"Extraña fruta y otros poemas" 1968 - 1969
23 de febrero de 2010
Aquel cine francés
Quise hacer una crónica sobre Romy Schneider porque me acordé de una película en la que ella trabaja junto a Michel Piccoli que se llama Las cosas de la vida. Ahí me entero (eso que uno sabe y luego olvida) de que murió en circunstancias algo trágicas a los 43, después de perder a su hijo David en un accidente doméstico. Romy fue famosa por la trilogía de Sissi (la hartaron con el personaje de la emperatriz) pero después encaró otro tipo de cine. La película de la que hablo fue dirigida por Claude Sautet, es la primera de cinco en la que ella trabajara y, a mi ver, un hermoso lienzo del cine francés de los 70. Los vínculos entre los personajes empiezan a armarse hacia atrás, ya que lo primero que vemos es el terrible accidente automovilístico que sufre el protagonista. Esta elección (que anula los efectos sorpresa y golpe bajo) cuenta además con el mérito de ser una de las escenas de accidentes mejor filmadas en la historia de cine. Intensa pero sin morbo ni espectacularidad. Película melancólica y reflexiva. Se hizo una remake con Richard Gere y Sharon Stone que Hollywood tituló Entre dos amores. Un espanto.
19 de febrero de 2010
Mambo mambooo tengo nuevo integrante
Haciendo rutinarias tareas de desmalezamiento encontré este ser.
Le ofreci subir a la acacia que tengo en mi jardín. Trepó con entusiasmo y se quedó. Esta mañana fui a ver si permanecía.
Estaba. Me vio y al parecer tuvo un ataque de timidez o algo, decidió emprender un ascenso preventivo.
Allí quedó con su mimetismo y sus manitos en posición de elevar plegaria. Una plegaria para que el señor haga pasar un bicho cerca suyo.
12 de febrero de 2010
uso casi libre de los signos de puntuación
sentada sobre una alfombra rodeada de papeles el humo saliendo lento de sus pulmones decide que la hija debe morir sin muerte no hay aprendizaje piensa pero no sabe cómo y el dilema durará hasta el mediodía cuando al pasar por la cocina rumbo al patio vea sobre la mesa el diario en realidad al gato descansando sobre el diario su ojo entreabierto y la intuición como un dolor algo que predice el futuro y se resuelve saltando a la silla luego al suelo no sabrá que ella solo ha tomado entre sus manos el conjunto de hojas para acercarlo a su rostro que exhibe gracias al ángulo preciso en el que la luz le llega desde el ventanal relieves pliegues que los años vienen depositando en silencio como advertencias está lo visible y lo posible de imaginar si ella quisiera y ha querido bastante el cigarrillo en su mano derecha oscila junto a las hojas una vibración de mecanismo fuera de punto el aire huele a café y encierro cuando suena el timbre y ahora sí tiene la muerte para la hija del protagonista lo vio clarito en el diario que dejó caer sobre la mesa con fastidio para atender cuánta inspiración ha dado a los artistas piensa el humo del cigarrillo la sigue hasta la puerta que abre sin dudar desde el punto de vista de quien llama ella queda a contraluz y detrás suyo el ventanal con el gato sentado sobre el vano mirando desde afuera resplandece el blanco de su figura inmóvil husmeando atento hasta que le llega el estampido y corre hecho un fantasma por túneles verdes casi irreales un exceso visual en segundo plano para su pánico un par de teros en el jardín vecino lo ven llegar desde la rama de un limonero la distancia prudente ante semejante alboroto la escala previa al vuelo que ellos no saben es dirección sur
5 de febrero de 2010
Los zapatos no hablan
Entra a la zapatería y pienso es que es una vendedora o alguien que busca la embajada que está en la esquina. Las mujeres que compran acá nunca bajan de los 50. La silueta que se aproxima a contraluz indica no solo que es joven sino que tiene, como diría madre, un físico bárbaro. Me describe lo de la vidriera que le interesa, una sandalia taco chino. Es realmente linda, se parece a la Bruni y me quedo mirando la sandalia, salto a sus pies -usa plataforma!- luego a su carita expectante: estoy embobado. Pero tiene que ser con otro taco dice, habrá? Le pregunto qué numero y treinta y seis pienso es fantástico, pie chico, tiene que haber. Qué taco necesitás le digo amable, como si tuviera gran variedad.
En los días siguientes repaso el episodio y me quedo siempre en el mismo punto: esa sonrisa imposible de abarcar.
31 de enero de 2010
Esta fiel oscuridad!
Tal como anuncié, habrá fotos. Cuando aprenda a sacarlas, sobre todo. Todavía no puedo incorporar el concepto "rollo infinito" de la digital, y le ando pichuleando a sacar. Pero aquí dejo unas postales.
Atardeciendo en La Toma, Mina Clavero
Un paseo por Nono
Para después quedarme en El Durazno
que, como verán, estaba lleno de gente..
Bueno, y estos son mis primeros pininos en la fotografía. Les debo las en sunga para una próxima. Espero que disfruten de los paisajes ( haciéndoles click se amplían) y los que todavía no salen de vacaciones y les falta, metánse ahí.
8 de enero de 2010
Promesas
Pero no es la misma, no soy el mismo y no es grave porque creo que uno siempre va modificándose, solo que no lo registra. La percepción se desdibuja en la reiteración. Como mi gata Ratita, por ejemplo. No percibía su crecimiento hasta que alguien vino a visitarme y me lo observó.
Pero prometo ser el Adriano del blog. Este era de cine, música, poesía y escritura. Intentaré que siga siéndolo y le voy a agregar una de yapa. Fotos. Gracias a LCL tengo una bonita camera y en breve subiré alguna fotola. Dos, no hagas escándalo que no serán fotos mías en sunga, aunque habrá, sí, por qué no. También seguiré practicando la escritura, si es es que me vuelve la inspirasaum. Por ahora, mini vacaciones en las sierras. De bajo presupuesto y meta definida: descansar. Un poema de una chica que vivió en Córdoba, y espero no haya dejado de escribir.
cerca de barrio general paz
a esta hora de la madrugada
un perro camina al lado de otro perro
sus patas
trazan tréboles de cinco hojas
sobre la vereda
son celestes las bolsas
que deshacen bajo los hocicos
detrás, una fábrica desmantelada oscila
en la humedad recién disipada
su gris fundido con el gris de la noche
titila al verde rojo amarillo
del semáforo
el taxi centellea sobre el pavimento
su chofer
se sabe dueño de un imperio
se acomoda en la butaca
enciende el contador:“a dean funes 31 de enero 1997”
(a eso no se sabe quién lo pide)
Eloísa Oliva.
4 de diciembre de 2009
decir algo simple
Primero los regalos. El sanatorio decidió regalarme en el mismísimo día de mi cumple el traspaso de madre desde terapia a la sala general. Un regalo con sorpresa porque resultó que en la habitación que le asignaron moraba una pobre mujer con problemas intestinales severos, que requería constantes cambios de pañales. Así que con la Cahen D'anvers trucha huíamos a refugiarnos a un pasillo con ventanal que había en el piso, yo le llevaba el soporte del suero y le contaba cosas de la zapatería para distraerla, no era recomendable que a madre le diera por vomitar. Ella me regaló, como pudo pobre, su cariño y su congoja por no poder hacerme una torta, lamentaba que yo tuviera que estar allí, en ese sanatorio que era lejos, peor que la clínica del Dr Cureta. (y no es el Pami, se llama Julio Corso, hasta parece chiste)
Hubo actividades recreativas también. Luego de plantar un reclamo para que la saquen de esa habitación infernal, tuve que salir a buscar unas vendas ortopédicas en alguna farmacia 24hs, ya que era tarde y nadie me había avisado que madre debía usarlas. Al llegar jadeante con el trofeo, una enfermera me informa que estamos necesitando toallas porque se imponia un baño, claro, cuánto hace que no se baña esta mujer?... pero ayayay ahorita mismo tengo que cruzarme todita la ciudad, pana?
11:30: vuelvo agotado a casa recordando cumpleaños anteriores y sus distintos festejos. Y me acordé de ustedes! así que me propuse celebrar con mis amigos virtuales. Como no tenía a nadie a mano para sumarlo a esa hora, compré unos de miga, una cerveza, y encaré para casa. Llego y veo luz en la pieza de Carca (de Carcamán, el marido gagá de madre que no es mi padre) que como siempre, está mirando tele en la cama. Entro y le anuncio con firmeza que es mi cumpleaños y lo invito a festejarlo. Carca medio que no reacciona, pero cuando empleo las palabras mágicas sánguches y cerveza, allí, en la penumbra, apenas iluminado por el tele, su rostro se convierte en el de un Gremlin en pepa. Mientras ponía la mesa pensaba si él recordaría que, meses atrás, habíamos festejado el suyo de esta manera. Pero no le pregunto, me imagino que una vida sin recuerdos puede llegar a ser -en cierto punto- algo más que llevadero
Y ahí brindé con ustedes, amigos, seguidores seguidos, vecinos, compinches, (el término es genérico, porque la mayoría son mujeres!) el cumple número 45 no sé si tuvo el clima de mis anteriores, donde siempre andaba en los detalles de la organización (la invitación con tiempo, qué tipo de fiesta, la comida, la música), pero si hay algo seguro es que no se me va a olvidar así nomás. Besos, abrazos, y por supuesto, lágrimas...se me vienen los 50!
Sigo en Rosario, pero si la evolución de madre sigue siendo buena (ya está en casa de una amiga!) en breve vuelvo a mi vida, y a poder venir más seguido. Hasta pronto!