Gracias! Gracias! Estoy muy emocionado con mi cumpleaños virtual! Oh ustedes no saben cuánto me alegran la vida con estas cosas, me gustaría poder contestarle a cada uno, pero sigo con poco tiempo para bloggear como corresponde. Les cuento cortito cómo fueron los festejos.
Primero los regalos. El sanatorio decidió regalarme en el mismísimo día de mi cumple el traspaso de madre desde terapia a la sala general. Un regalo con sorpresa porque resultó que en la habitación que le asignaron moraba una pobre mujer con problemas intestinales severos, que requería constantes cambios de pañales. Así que con la Cahen D'anvers trucha huíamos a refugiarnos a un pasillo con ventanal que había en el piso, yo le llevaba el soporte del suero y le contaba cosas de la zapatería para distraerla, no era recomendable que a madre le diera por vomitar. Ella me regaló, como pudo pobre, su cariño y su congoja por no poder hacerme una torta, lamentaba que yo tuviera que estar allí, en ese sanatorio que era lejos, peor que la clínica del Dr Cureta. (y no es el Pami, se llama Julio Corso, hasta parece chiste)
Hubo actividades recreativas también. Luego de plantar un reclamo para que la saquen de esa habitación infernal, tuve que salir a buscar unas vendas ortopédicas en alguna farmacia 24hs, ya que era tarde y nadie me había avisado que madre debía usarlas. Al llegar jadeante con el trofeo, una enfermera me informa que estamos necesitando toallas porque se imponia un baño, claro, cuánto hace que no se baña esta mujer?... pero ayayay ahorita mismo tengo que cruzarme todita la ciudad, pana?
11:30: vuelvo agotado a casa recordando cumpleaños anteriores y sus distintos festejos. Y me acordé de ustedes! así que me propuse celebrar con mis amigos virtuales. Como no tenía a nadie a mano para sumarlo a esa hora, compré unos de miga, una cerveza, y encaré para casa. Llego y veo luz en la pieza de Carca (de Carcamán, el marido gagá de madre que no es mi padre) que como siempre, está mirando tele en la cama. Entro y le anuncio con firmeza que es mi cumpleaños y lo invito a festejarlo. Carca medio que no reacciona, pero cuando empleo las palabras mágicas sánguches y cerveza, allí, en la penumbra, apenas iluminado por el tele, su rostro se convierte en el de un Gremlin en pepa. Mientras ponía la mesa pensaba si él recordaría que, meses atrás, habíamos festejado el suyo de esta manera. Pero no le pregunto, me imagino que una vida sin recuerdos puede llegar a ser -en cierto punto- algo más que llevadero
Y ahí brindé con ustedes, amigos, seguidores seguidos, vecinos, compinches, (el término es genérico, porque la mayoría son mujeres!) el cumple número 45 no sé si tuvo el clima de mis anteriores, donde siempre andaba en los detalles de la organización (la invitación con tiempo, qué tipo de fiesta, la comida, la música), pero si hay algo seguro es que no se me va a olvidar así nomás. Besos, abrazos, y por supuesto, lágrimas...se me vienen los 50!
Sigo en Rosario, pero si la evolución de madre sigue siendo buena (ya está en casa de una amiga!) en breve vuelvo a mi vida, y a poder venir más seguido. Hasta pronto!
4 de diciembre de 2009
20 de noviembre de 2009
Cómo disipar la furia en circunstancias adversas
Cuando le decían que era parecida a Mónica Cahen D'anvers ella cambiaba su expresión, la que tuviera en ese momento. Y lo negaba morosa, que ya se lo habían dicho pero no le parecía.
Al entrar la veo sentada en un camastro que parece una nave espacial, pantallas, luces, visores. Está flaca y demacrada, lo primero que pienso es que realmente se parece a Mónica. En este caso es D'anvers reloaded, tiene mangueras y cables por todos lados: cuello, brazos, manos, dedos. Está furiosa. Dice que el sanatorio es un desastre, que todas las enfermeras son unas gordas maleducadas. Ni siquiera me saludó, pero estoy embobado con verla viva siendo que hace unas horas era un alma a la que dios buscaba en su lista y no encontró. Repaso con la vista el resto de la sala. Es verdad, son todas gordas y con cara de a mí no me pregunte. Le digo que se ponga contenta, que es increíble que esté así de bien después de que le pusieran cuatro by pass. Cómo cuatro! No eran dos? me pregunta indignada como si tuviera que pagar la diferencia. La anestesia me la dejó así chinchuda? Intento serenarla explicándole que mejor todos juntitos y no de a dos, y que la evolución es muy buena, que pronto va a salir de ahí. Pero nada. Entonces le toco la cara, le digo que así como está, se parece muchísimo a la Cahen D'anvers. Una enfermera muy delgada y alta irrumpe para avisar secamente que terminó el horario de visita.
Ahí tenés una flaca- digo socarrón
Sí, pero igual de asquerosa- balbucea como nena mientras me agarra una mano
Ya sabrán que esto recién empieza, pero quizás no sepan que el 24 cumplo mis 45 acá, solito o con algún amigo. A la noche levanten una copa que voy a pensar en uds. y en mi regreso, cuando sea.
Al entrar la veo sentada en un camastro que parece una nave espacial, pantallas, luces, visores. Está flaca y demacrada, lo primero que pienso es que realmente se parece a Mónica. En este caso es D'anvers reloaded, tiene mangueras y cables por todos lados: cuello, brazos, manos, dedos. Está furiosa. Dice que el sanatorio es un desastre, que todas las enfermeras son unas gordas maleducadas. Ni siquiera me saludó, pero estoy embobado con verla viva siendo que hace unas horas era un alma a la que dios buscaba en su lista y no encontró. Repaso con la vista el resto de la sala. Es verdad, son todas gordas y con cara de a mí no me pregunte. Le digo que se ponga contenta, que es increíble que esté así de bien después de que le pusieran cuatro by pass. Cómo cuatro! No eran dos? me pregunta indignada como si tuviera que pagar la diferencia. La anestesia me la dejó así chinchuda? Intento serenarla explicándole que mejor todos juntitos y no de a dos, y que la evolución es muy buena, que pronto va a salir de ahí. Pero nada. Entonces le toco la cara, le digo que así como está, se parece muchísimo a la Cahen D'anvers. Una enfermera muy delgada y alta irrumpe para avisar secamente que terminó el horario de visita.
Ahí tenés una flaca- digo socarrón
Sí, pero igual de asquerosa- balbucea como nena mientras me agarra una mano
Ya sabrán que esto recién empieza, pero quizás no sepan que el 24 cumplo mis 45 acá, solito o con algún amigo. A la noche levanten una copa que voy a pensar en uds. y en mi regreso, cuando sea.
5 de noviembre de 2009
Bones
La había apodado "huesos". O sea, cuando la conocí sus huesos no estaban muy a la vista, teníamos unos ventipico y ambos estábamos en o con pareja. Nuestra primera aventura fue la noche de fin de año. Quisimos festejar en la Florida, el balneario único acá en Rosario. Ahora también se puede ir a las islas, dicen que está bárbaro, pero claro, para mí no hay marcha atrás hacia ríos turbios. Decía, la patota esa noche era ella, su novio, mi hermano, un amigo y yo. Nos tomamos un ácido (ooohh! perdón!! años de juventú loca, juro que no sabía, juro que no sabía jaja) y nos subimos a un bondi. No hacemos tres cuadras y me parece que un tipo me está mirando feo, creo que es policía, y yo llevaba eeeh.. unas sustacias.. (eeehh pero qué desastre este pibe!). Me empiezo a ir hacia el fondo y, CON EL COCHE EN MOVIMIENTO, me arrojo a la calle y después de un trastabilleo, entro a correr. Como dos cuadras corrí, hasta que en un rapto de lucidez me doy cuenta del peliculón que acabo de hacerme. Y vuelvo, agitado y desconcertado hacia el punto de partida. Antes de llegar me encuentro con Huesos. Se habían bajado una cuadra después, organizaron un rastreo por grupos y justo me topo con ella, solita, que me reprochaba lo que había hecho, riéndose, haciéndose la que me reta. Y se salva del beso porque aparece mi hermano y ella se asusta. No pasó nada aquella vez. Su novio, que no había tomado, era el que nos cuidaba y la verdad era un pelotudo bárbaro, pero no dio ni un pequeño espacio para que lo tordeara.
Años después cuando mi hermano se recibe de psicólogo nos cruzamos de nuevo. Yo solo y ella otra vez con novio. Ahora ya directamente hablamos de lo que haríamos si el novio no estuviera. Pero está y no se come los mocos, se van al toque.
Hace unos 3 años me la volví a encontrar, en un asado. Totalmente flaca. Habían pasado años y los diez que le llevo ahora se notaban. Parecía más grande que yo. Huesos. Se había casado y separado, tenía una nena. La noche del asado nos fuimos derecho al lecho. Bien. Espacio en blanco. Cuando reaccioné o quise emitir un juicio, el más cercano, sin indagar mucho, era que Huesos debió haberse visto -no sé en qué momento- el 90% del cine porno que existía hasta ese momento, y que le agregó todos los programas de la Rampolla (si es que ya andaba) y en las esperas y tiempos libres había devorado millones de páginas de literatura chancha, y que claro, había estado dándole duro y parejo. Sigue en el prósimooooo.
Apéndice necesario. Alguien puede preguntar qué hace mi hermano en estos días que ando con todo estos trámites. Bueno, en mayo próximo hará 2 años que ya no está, es parte de la caída del estado de salud de madre. Ya que estamos, ella está de alta provisoria en casa de una amiga, es para que se despeje de 40 días de hospital, antes de la cirujía. Está feliz, estoy feliz, cómo explicarlo.
Años después cuando mi hermano se recibe de psicólogo nos cruzamos de nuevo. Yo solo y ella otra vez con novio. Ahora ya directamente hablamos de lo que haríamos si el novio no estuviera. Pero está y no se come los mocos, se van al toque.
Hace unos 3 años me la volví a encontrar, en un asado. Totalmente flaca. Habían pasado años y los diez que le llevo ahora se notaban. Parecía más grande que yo. Huesos. Se había casado y separado, tenía una nena. La noche del asado nos fuimos derecho al lecho. Bien. Espacio en blanco. Cuando reaccioné o quise emitir un juicio, el más cercano, sin indagar mucho, era que Huesos debió haberse visto -no sé en qué momento- el 90% del cine porno que existía hasta ese momento, y que le agregó todos los programas de la Rampolla (si es que ya andaba) y en las esperas y tiempos libres había devorado millones de páginas de literatura chancha, y que claro, había estado dándole duro y parejo. Sigue en el prósimooooo.
Apéndice necesario. Alguien puede preguntar qué hace mi hermano en estos días que ando con todo estos trámites. Bueno, en mayo próximo hará 2 años que ya no está, es parte de la caída del estado de salud de madre. Ya que estamos, ella está de alta provisoria en casa de una amiga, es para que se despeje de 40 días de hospital, antes de la cirujía. Está feliz, estoy feliz, cómo explicarlo.
31 de octubre de 2009
Se me empañó el visor
Sí, se me enllenaron las bolitas de los ojos con sustancia acuosa salina. Nunca imaginé esta hinchada que tengo acá, el aguante virtual no tiene precio pero empuja una palabra simple: Gracias. A todos los que escribieron, asiduos y no tanto, aquí y por mail. Gracias.
La verdad, no es solo una cuestión de tiempo sino también de ánimo aparecer acá. No me cabe venir a mostrar mi confusión en público, hacer una telenovela. Hasta he notado que mi ojo curioso y observador no ve, no registra nada, estoy así como en estado de alerta, con los sistemas puestos en automático.
Hoy les escribo desde Córdoba, porque pude escaparme (a ordenar un poco mi negocio acá), saben que ya hace más de un mes que dejé mi vida habitual. Pongámosle onda, cuento corto a grandes rasgos:
L'enfer: Madre sigue internada y va derecho al by pass (2, en este caso) la operación es el 18 de noviembre, el pronóstico ni bueno ni malo. Ella está bien, aunque se le cayeron unos anaqueles cuando pasó de sten a by pass sin, valga la paradoja, anestesia. Como dice la Secre (cómo la quiero Lali!!) andando el carro se acomodan los melones, y ahora asumió que hay un riesgo pero también que estamos rodeados de gente con by pass. A lo de su marido lo estoy manejando con celeridad y cautela, el viejo me saca pero sé que no es adrede, me ocupo de él con paciencia china. El miércoles fue su cumple y se lo festejé con cerveza y unos migores.
Rosario: yo viví hasta los 25 ahí y es muy raro volver a estar todos los días tratando con ellos, vieron que buenas o malas, las personas tienen características propias en cada lugar. Me junto con algunos compañeros del secundario que tratan de ondearme, y ejem.. estoy viendo a una ex que .. bueno, y qué quieren?? estoy solito!
Zapatos: Si les despierta ternura o gracia imaginarme atendiendo la zapatería, les cuento que soy un casi experto vendedor, no son los pies lo único que uno debe observar, las señoras vienen con otras demandas (Dos, ya estoy leyendo tu comentario chancho para este segmento). El tema es que madre tenía medio venido a menos el negocio, poco stock y poca onda la vidriera, el local, etc. Ya pedí presupuesto para decorarla y ambientarla, como no puedo mandar "Mon Petit, calzado para viejas" debo apelar a lo clásico de este calzado, ya veremos
Yo: cómo estoy? Bien, empecé a nadar en una pileta en Rosario y me hace bien. Camino muchísimo y llegaba muy cansado y estresado, con la pile mejoré. A veces estoy para atrás pero voy con la mejor a ver a madre y le llevo yogures, o algún sanguchito de contrabando y nos escapamos por los pasillos para que se distraiga. Cuando anda el fantasma de la muerte cerca, me crece una coraza, no sé como explicarlo pero me hago insensible porque el momento lo requiere, no porque no sienta.
Y ahora voy a visitarlos, aunque sea unas pocas palabritas, mis queridos vecinitos. Los quiero muuuucho muuuucho, y trataré de volver más seguido, prometo. Gracias no alcanza.
La verdad, no es solo una cuestión de tiempo sino también de ánimo aparecer acá. No me cabe venir a mostrar mi confusión en público, hacer una telenovela. Hasta he notado que mi ojo curioso y observador no ve, no registra nada, estoy así como en estado de alerta, con los sistemas puestos en automático.
Hoy les escribo desde Córdoba, porque pude escaparme (a ordenar un poco mi negocio acá), saben que ya hace más de un mes que dejé mi vida habitual. Pongámosle onda, cuento corto a grandes rasgos:
L'enfer: Madre sigue internada y va derecho al by pass (2, en este caso) la operación es el 18 de noviembre, el pronóstico ni bueno ni malo. Ella está bien, aunque se le cayeron unos anaqueles cuando pasó de sten a by pass sin, valga la paradoja, anestesia. Como dice la Secre (cómo la quiero Lali!!) andando el carro se acomodan los melones, y ahora asumió que hay un riesgo pero también que estamos rodeados de gente con by pass. A lo de su marido lo estoy manejando con celeridad y cautela, el viejo me saca pero sé que no es adrede, me ocupo de él con paciencia china. El miércoles fue su cumple y se lo festejé con cerveza y unos migores.
Rosario: yo viví hasta los 25 ahí y es muy raro volver a estar todos los días tratando con ellos, vieron que buenas o malas, las personas tienen características propias en cada lugar. Me junto con algunos compañeros del secundario que tratan de ondearme, y ejem.. estoy viendo a una ex que .. bueno, y qué quieren?? estoy solito!
Zapatos: Si les despierta ternura o gracia imaginarme atendiendo la zapatería, les cuento que soy un casi experto vendedor, no son los pies lo único que uno debe observar, las señoras vienen con otras demandas (Dos, ya estoy leyendo tu comentario chancho para este segmento). El tema es que madre tenía medio venido a menos el negocio, poco stock y poca onda la vidriera, el local, etc. Ya pedí presupuesto para decorarla y ambientarla, como no puedo mandar "Mon Petit, calzado para viejas" debo apelar a lo clásico de este calzado, ya veremos
Yo: cómo estoy? Bien, empecé a nadar en una pileta en Rosario y me hace bien. Camino muchísimo y llegaba muy cansado y estresado, con la pile mejoré. A veces estoy para atrás pero voy con la mejor a ver a madre y le llevo yogures, o algún sanguchito de contrabando y nos escapamos por los pasillos para que se distraiga. Cuando anda el fantasma de la muerte cerca, me crece una coraza, no sé como explicarlo pero me hago insensible porque el momento lo requiere, no porque no sienta.
Y ahora voy a visitarlos, aunque sea unas pocas palabritas, mis queridos vecinitos. Los quiero muuuucho muuuucho, y trataré de volver más seguido, prometo. Gracias no alcanza.
10 de octubre de 2009
Mis días en Rosario
Antes que nada muchas pero muchas gracias por los aguantes virtuales. No saben cómo extraño venir acá. Les hago una ajustada síntesis de las cosas:
Tal como dije estoy desde hace unas semanas en Rosario, cuidando de madre. Ella está bien ahora, sigue internada, ya en una sala común. Estamos esperando la llegada de un sten, que es un cilindro minúsculo que se coloca en las arterias cuando están tapadas (hablamos de las que están en el corazón). Se hace vía catéter, madre tiene obstruída la principal. La verdadera cagada es que estando totalmente obstruida hay posibilidades de no poder poner el sten. En ese caso habría que operar, un by-pass, un quilombo. Ella está animada, ahora nos reimos un poco y hasta peleamos, se embola de estar encerrada ahí adentro, es el Pami, qué puedo decirles que no imaginen.
Lo delicado ahora es otra cosa. Cuando salgo del hospital no puede volver a su casa (vive en la mismísima loma del orto) porque ya no podrá manejar, y hay escaleras, así que busco deptos cerca de su zapatería. El otro punto delicado es su marido (que no es mi padre, madre es viuda) que está bastante gagá pero resistente a que lo meta en un geríatrico. Madre ya no va a poder ocuparse de él (les aseguro que es estresante, en estos 15 días estuve a punto de asesinarlo varias veces). De hecho, fue un pico de stress lo que le hizo saltar los síntomas cardíacos. Soy la única persona que puede ocuparse de estas cosas, nuestra familia es pequeña, ella y yo, hay parientes lejanos que mejor ni salir a buscarlos.
Con este panorama vivo mis días en Rosario, la ciudad que me vio crecer hasta los ventipico. Ahora me siento como cautivo, sin poder hacer mi vida normal (por suerte en mi negocio me cubren). Vivo a mil, me levanto tempranísimo para ir al hospital, luego a la zapatería (vendo zapatos! calzado femenino!) y en el medio voy buscando deptos, luego más hospital, más zapatería, un poco de cuidado de anciano y caigo rendido en la cama.
Me entregaron un okm el mismo día que la internan a madre así que ahí lo tengo guardado, soñando de a ratos con un viaje. Mientras tanto ando en un Gol que tiene ella yme llenan de boletas, acá está lleno de cámaras multadoras y donde lo deje siempre lo encuentro con un papelito verde notificador.
Amigos, me encantaría tener un rato más para recorrer los blogs, dejar saludos, contestar lo que me escriben y todo eso, pero no es posible ahora, todavía estoy alterado, no me organizo. Cuando dejo de correr y puedo pensar en mi vida antes, me acuerdo de uds, que son parte de ella, y quisiera ver las fotos que suben, las cosas que cuentan, todo eso a lo que estaba habituado. El finde es largo y quizás pueda venir a ponerme al día. Por ahora les mando un besotononón enorme y abrazos, muchos abrazos. Como diría Lady B: quiérolos.
Tal como dije estoy desde hace unas semanas en Rosario, cuidando de madre. Ella está bien ahora, sigue internada, ya en una sala común. Estamos esperando la llegada de un sten, que es un cilindro minúsculo que se coloca en las arterias cuando están tapadas (hablamos de las que están en el corazón). Se hace vía catéter, madre tiene obstruída la principal. La verdadera cagada es que estando totalmente obstruida hay posibilidades de no poder poner el sten. En ese caso habría que operar, un by-pass, un quilombo. Ella está animada, ahora nos reimos un poco y hasta peleamos, se embola de estar encerrada ahí adentro, es el Pami, qué puedo decirles que no imaginen.
Lo delicado ahora es otra cosa. Cuando salgo del hospital no puede volver a su casa (vive en la mismísima loma del orto) porque ya no podrá manejar, y hay escaleras, así que busco deptos cerca de su zapatería. El otro punto delicado es su marido (que no es mi padre, madre es viuda) que está bastante gagá pero resistente a que lo meta en un geríatrico. Madre ya no va a poder ocuparse de él (les aseguro que es estresante, en estos 15 días estuve a punto de asesinarlo varias veces). De hecho, fue un pico de stress lo que le hizo saltar los síntomas cardíacos. Soy la única persona que puede ocuparse de estas cosas, nuestra familia es pequeña, ella y yo, hay parientes lejanos que mejor ni salir a buscarlos.
Con este panorama vivo mis días en Rosario, la ciudad que me vio crecer hasta los ventipico. Ahora me siento como cautivo, sin poder hacer mi vida normal (por suerte en mi negocio me cubren). Vivo a mil, me levanto tempranísimo para ir al hospital, luego a la zapatería (vendo zapatos! calzado femenino!) y en el medio voy buscando deptos, luego más hospital, más zapatería, un poco de cuidado de anciano y caigo rendido en la cama.
Me entregaron un okm el mismo día que la internan a madre así que ahí lo tengo guardado, soñando de a ratos con un viaje. Mientras tanto ando en un Gol que tiene ella yme llenan de boletas, acá está lleno de cámaras multadoras y donde lo deje siempre lo encuentro con un papelito verde notificador.
Amigos, me encantaría tener un rato más para recorrer los blogs, dejar saludos, contestar lo que me escriben y todo eso, pero no es posible ahora, todavía estoy alterado, no me organizo. Cuando dejo de correr y puedo pensar en mi vida antes, me acuerdo de uds, que son parte de ella, y quisiera ver las fotos que suben, las cosas que cuentan, todo eso a lo que estaba habituado. El finde es largo y quizás pueda venir a ponerme al día. Por ahora les mando un besotononón enorme y abrazos, muchos abrazos. Como diría Lady B: quiérolos.
2 de octubre de 2009
Cortísimo
Estoy en Rosario desde hace diez días. Madre está en terapia intensiva. Calma. Calma. Está bien, no hay de que alarmarse, lo menos que querría es preocupar a nadie. Pero tengo que quedarme a cuidar su negocio, su marido, sus cosas y trámites médicos. Y esperar que salga. Le hacen estudios por lo que ha sido una angina de pecho, se vienen parvas de estudios y análisis. En fin . Los quiero y los extraño, por desgracia no tengo tiempo de sentarme en un cyber, encima acá no hay muchos.
20 de septiembre de 2009
Entonces, de quién hablamos?

Sigue lloviendo y estoy acostado boca arriba, con los ojos abiertos. Por el hueco de la puerta entra la claridad de la mañana. Estoy ausente recorriendo con la vista una fisura que surca la superficie del cielorraso. No hay lámpara que cuelgue, ni podría haberla porque falta el hueco. Este detalle, sumado a la ausencia de puertas en los dormitorios, da a la casa aspecto de estar todavía en construcción.
-
Adela está en silencio y escucho su respiración, es la de quien duerme. Su cabeza descansa con la oreja pegada a mi pecho, justo en el lugar del corazón. Qué podrá soñar con esa música en su oído. Tambores de gran tamaño, constantes, lejanos. Muevo delicadamente el brazo que quedó de ese lado para apoyar mi mano sobre su cabeza. El rubio ceniza de su pelo se mueve ondulando con el ritmo de mi respiración, son rulos muy pequeños. Detengo mis dedos en la superficie voluminosa y mullida. Emite una queja dormida. Si la despierto es muy probable que empecemos todo otra vez. Los ciclos encadenados de calma y euforia. La calma: íntima y silenciosa, la euforia: desordenada, imprevisible.
-
Las escenas que animan su cuerpo y el mío, están cada vez más iluminadas, y son cada vez más irreales. Quién es esta mujer? no es la pesadilla de persona que conocí anoche, dedicada casi por completo a descalificarme. La que está ahora extendida sobre mí, descansando su biología extenuada tiene risa contagiosa, piernas de raso y movimientos felinos. Dónde estaba todo esto? Escucho movimientos en la pieza donde duerme Carla, su amiga. Ya debe ser hora de levantarse, pero yo quiero seguir dentro de este sueño, mientras miro el techo rajado.
Se abre la puerta del juzgado nº 8 y sale Adela junto a la abogada demandante. Me dice que entre con mi socio, que hay papeles para firmar. Luego sabré que mi ex empleada aspira a montos exorbitantes para concertar un arreglo. Me lo dice en pocas palabras y con su habitual tono despectivo, mientras vamos transitando pasillos hacia la salida. Tribunales parece una universidad, y los juzgados, pequeñas cantinas donde se agolpa la gente para comprar un apunte o sacar unas fotocopias. Mi socio va a buscar el auto y me quedo a solas con Adela, me pregunta si tengo planes para el fin de semana.
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la novela de mi vida
15 de septiembre de 2009
La voz

Dejamos descansar a Adela para que respire el blog. Cuando pienso que el recién llegado se tiene que ir varios posts para atrás para entender dudo si seguir con esto. Si bien intento que los relatos puedan ser tomados en forma individual, por ahí quito espacio a otras cosas.
Hice un descubrimiento hace unos días con respecto a la escritura. Además de estos acercamientos que se leen aquí, estoy haciendo un taller poesía con Clara Muschietti, por internet. Me cuesta el cómo escribir, no el qué. El sábado pasado, en la feria del libro escuché por primera vez unos poetas leer sus textos. Cuando llegué a casa leí los míos, en voz alta. Fue revelador. La voz, la entonación, las pausas. Sentí sobreexposicion de Yo. Y creo que me sorprendería más si me grabo y escucho. Ahora cuando escribo pruebo y las palabras se me representan de otra cosa forma. Lo escribo para transmitirlo, lástima que no se los pueda leer.
13 de septiembre de 2009
La cautiva dentro suyo
Diana, mi amiga celestina, se quedó unos instantes en silencio. Venía riéndose con el relato pormenorizado de mi elección de aposento.
-Y si no te gustaba, por qué te metiste en su cama?
-Y por qué no? la otra dormía en la cama chica, ella en esa gigante, había espacio de sobra.
-Los silloncitos del living..?
-Ni en pedo Diana, qué, nunca dormiste con alguien sin que pase nada?
-Me imagino la cara de Adela.
-Yo también me la tuve que imaginar, casi no la veía.
-Mirá, ella tiene su carácter, no es que no le caíste bien.
Esa sería la parte interior de Adela, la parte a la que uno suele recurrir cuando lo exterior no es del todo convincente. Ella no parece haber tenido nunca un cuerpo, como diría mi madre, escultural. Pero lleva sus cuarenta y dos con absoluta corrección, es algo rellenita de la cadera para abajo, pero disimula muy bien con ropa suelta y oscura. Eso la hace más señora también, a tono con su carácter.
-Contame qué te dijo después, eso de los nervios en la panza -reclamó Diana.
-Para empezar me dio ternura que lo reconozca así, tímida.
-A veces son mecanismos defensivos -dice Diana, que es psicóloga al paso-. Bueno, pero qué le dijiste?
-Y, mi primera reacción fue seguir hablando de ella, entonces le pregunto:
-Podemos decir que tu panza habla por vos?
-No, es que además de los nervios, tomé mucho.. y el asado..
Le pregunté si poniendo una mano sobre esa panza nerviosa podría silenciarla. No contestó, y cuando posé mi mano por encima de su remera, sentí algo temblar. Decir “esta panza no es del asado de anoche” podía romper el hielo, pero quizás también los vidrios de su ventana, al atravesarla, devenido hombre bala. Dibujé entonces unos círculos con la yema de los dedos y le dije:
-E.T... phone home...
Carcajadas. Pero la que reía no era ella, sino una dentro suyo. Una que ofreció tibia resistencia cuando le hice cosquillas en el costado, y forcejeó conmigo como nena jugando con el vecinito que le gusta. Entre las risas sofocadas esa voz crecía dentro mío, hasta que nos quedamos callados, mirándonos por primera vez. Su cara asomaba gris en la penumbra. Percibí el sonido constante y tenue de la lluvia, entrando a través de los postigos de la ventana. Si algo había imaginado, es que sería como besar a la teniente Ripley, que le lleva más de tres cabezas, pero tendrá la mitad de su peso. Así era hace unos minutos, no puedo pensar en eso ahora, cuando desliza sus labios con suavidad sobre los míos, desplegando besos tibios y superficiales, húmedos, que van creciendo como un temblor, y de a poco se hace desesperación.
-Y si no te gustaba, por qué te metiste en su cama?
-Y por qué no? la otra dormía en la cama chica, ella en esa gigante, había espacio de sobra.
-Los silloncitos del living..?
-Ni en pedo Diana, qué, nunca dormiste con alguien sin que pase nada?
-Me imagino la cara de Adela.
-Yo también me la tuve que imaginar, casi no la veía.
-Mirá, ella tiene su carácter, no es que no le caíste bien.
Esa sería la parte interior de Adela, la parte a la que uno suele recurrir cuando lo exterior no es del todo convincente. Ella no parece haber tenido nunca un cuerpo, como diría mi madre, escultural. Pero lleva sus cuarenta y dos con absoluta corrección, es algo rellenita de la cadera para abajo, pero disimula muy bien con ropa suelta y oscura. Eso la hace más señora también, a tono con su carácter.
-Contame qué te dijo después, eso de los nervios en la panza -reclamó Diana.
-Para empezar me dio ternura que lo reconozca así, tímida.
-A veces son mecanismos defensivos -dice Diana, que es psicóloga al paso-. Bueno, pero qué le dijiste?
-Y, mi primera reacción fue seguir hablando de ella, entonces le pregunto:
-Podemos decir que tu panza habla por vos?
-No, es que además de los nervios, tomé mucho.. y el asado..
Le pregunté si poniendo una mano sobre esa panza nerviosa podría silenciarla. No contestó, y cuando posé mi mano por encima de su remera, sentí algo temblar. Decir “esta panza no es del asado de anoche” podía romper el hielo, pero quizás también los vidrios de su ventana, al atravesarla, devenido hombre bala. Dibujé entonces unos círculos con la yema de los dedos y le dije:
-E.T... phone home...
Carcajadas. Pero la que reía no era ella, sino una dentro suyo. Una que ofreció tibia resistencia cuando le hice cosquillas en el costado, y forcejeó conmigo como nena jugando con el vecinito que le gusta. Entre las risas sofocadas esa voz crecía dentro mío, hasta que nos quedamos callados, mirándonos por primera vez. Su cara asomaba gris en la penumbra. Percibí el sonido constante y tenue de la lluvia, entrando a través de los postigos de la ventana. Si algo había imaginado, es que sería como besar a la teniente Ripley, que le lleva más de tres cabezas, pero tendrá la mitad de su peso. Así era hace unos minutos, no puedo pensar en eso ahora, cuando desliza sus labios con suavidad sobre los míos, desplegando besos tibios y superficiales, húmedos, que van creciendo como un temblor, y de a poco se hace desesperación.
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8 de septiembre de 2009
Una señal, un paso al frente

Acompaño a mi amiga Diana a través de una galería hasta la tranquera de la entrada. La vino a buscar un ex y la despido acompañado por los perros de Adela, la dueña de casa. Son cinco, de distintas razas decorativas y estimo tendrán hasta certificados de garantía y seguro de vida. Mi ebriedad no es más que una triste torpeza, están cayendo gotas más grandes, vuelvo a la casa dando saltitos. Repaso con la mirada el desorden con el que alguien se encontrará por la mañana, las mujeres han apagado casi todo y parece que ya duermen, hay planta alta y supongo que ahí debo buscar los dormitorios.
La construcción es algo pequeña en relación al terreno, que tiene parque con arboleda, pileta, y hasta –luego lo sabría- caballerizas. Estamos en un barrio en las afueras de Córdoba, pero todo pretende ser una estancia. Quién sabe lo que pretenderá ser mi casa. Subo por la escalera y cruje la madera gastada de los escalones, lo que menos quiero es despertar al yeti o a su amiga. Desde el ventanal del descanso de la escalera se ve parte de la ciudad, me desmoraliza el nuberío ganando claridad. Llego a un ambiente con bibliotecas y un escritorio, hay dos puertas abiertas. Me asomo a la primera y veo a Carla, la amiga, durmiendo en una cama chica. El cuarto tiene baño privado y una ventana enorme sin cortinas. Paso a ver la otra habitación, previo descalzarme. Es el dormitorio de Adela, que también descansa silenciosa. La cama es matrimonial, apenas si se divisan los muebles y el cuerpo de ella sobre un costado. Avanzo a tientas eludiendo un televisor, me detengo para acostumbrarme a la penumbra mientras comienzo a aflojarme la ropa. Al deslizarme en la cama como un fantasma, pienso que por suerte mi boxer está decente. Acurrucado me dispongo a dormir con Adela a mis espaldas. Pasan unos segundos.
-Pero.. te metiste en mi cama?- la voz recriminatoria habla en susurros, no sea que Carla se despierte. La enfrento y le digo:
-Sí, pero todo bien, yo me quedo en esta punta y dormimos tranquilos, te parece?
-Cómo? decíme, vos te metés así en las camas de todas las mujeres??
-No Adela, pero la de Carla es más chica y no veo otras camas, podemos dormir?
-Yo no te conozco!, cómo te voy a dejar así porque sí?
-Sí, pero todo bien, yo me quedo en esta punta y dormimos tranquilos, te parece?
-Cómo? decíme, vos te metés así en las camas de todas las mujeres??
-No Adela, pero la de Carla es más chica y no veo otras camas, podemos dormir?
-Yo no te conozco!, cómo te voy a dejar así porque sí?
El tono ya es un poco agresivo, pero cuando estoy por contestar, escucho un ruido.
-Y eso?- le digo
-Nada, es mi panza.
-Qué tiene tu panza? no irás a vomitar..
-No estúpido, es que me ponés nerviosa.
-Porque discutimos?
-No, porque estás así, tan cerca mío..
-Y eso?- le digo
-Nada, es mi panza.
-Qué tiene tu panza? no irás a vomitar..
-No estúpido, es que me ponés nerviosa.
-Porque discutimos?
-No, porque estás así, tan cerca mío..
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Etiquetas:
la novela de mi vida
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