-Así que desencanto
-Sí
-Tengo una pregunta para vos
-A ver
-¿Visitarías un blog como el tuyo?
-La verdad, no creo
-Termino esto y me voy
-Yo también
Y de pronto:
No toco, ni escribo, ni saco fotos, ni abro el blog.
Cuánta razón J.L. cuando decías:
“Es el amor. Tendré que ocultarme o huir…”
El poema está por todas partes, por ej acá.
Volvamos al cine. Quien nunca vio una película de Agnés Varda, debería echarle una ojeada a esta. El único efecto especial es el sopapo moral que nos da. Y quien quiera saber de los alcances de la palabra ambiguo, y dudar sobre eso a lo que alude el título, debe verla. Si su video no la tiene, metasé en este link, (hay libros, discos y más cosas) y con paciencia, como requieren las cosas con cierto valor, la descarga. No le va a cambiar la vida. Espero.